Tras haber planeado con anterioridad un viaje por la Bretaña Francesa y un poco de Normandía, llegó el 5 de julio de 2004 y quedamos para salir un día antes del chupinazo de San Fermín a las 8 de la mañana. En principio íbamos a ir 4 personas pero dos no pudieron ir, así que a esa hora quedamos en el campo de futbol del Osasuna y comenzamos un viaje que por las fechas prometía buen tiempo, buenos paisajes y carreteras llenas de curvas.
Equipaje de verano consistente en un par de camisetas, un par de pantalones, calzoncillos y calcetines para todos los días, bañador, toalla, unas zapatillas de verano y unas sandalias para ponerse al final del día.
Además de todo esto, tecnología suficiente para documentarlo todo y no perdernos por el camino, consistente en un ordenador portatil, Cámara de fotos digital, grabadora digital y GPS para evitar perder tiempo consultando mapas a la vez que llevamos un registro de todos los lugares que vayamos a visitar.